Diócesis de Tampico afirma que se han presentado 3 casos de jóvenes supuestamente poseídos

Fuente: Milenio

Señaló que en la zona han ocurrido algunos casos de posesión, por eso se ha estado buscando a un sacerdote que los atienda y realice un estudio más minucioso.

El obispo José Armando Álvarez Cano consideró que todas las diócesis deben de contar con un sacerdote exorcista que atienda los casos de posesión, pues afirmó que actualmente se conoce la existencia de tres supuestos casos.

El representante de la Iglesia en Tampico señaló que no se está buscando a personas ajenas sino a padres de la misma congregación que tengan el llamado de Dios para poder especializarse para enfrentar estas situaciones que se dan con mayor frecuencia.

“No era que estuviéramos buscando a los exorcistas de otros lados, más bien yo doy muchas responsabilidades aquí”.

Señaló que en la zona han ocurrido algunos casos de posesión, por eso se ha estado buscando a un sacerdote que los atienda y realice un estudio más minucioso.

“No son casos que se den todos los días y en todas las personas, es por eso que se requiere de un sacerdote que sepa situaciones psicológicas, mentales y de otro tipo de situaciones que pueden darse”.

Álvarez Cano, destaca que han llegado ante la diócesis de Tampico, unos tres casos de personas que presuntamente han sido poseídas por el demonio, pero sin duda hay muchos más, pero como no tenemos un sacerdote no llevamos una contabilidad de estos problemas.

“De todos modos, cualquier sacerdote, cualquier cristiano puede sacar al demonio o más bien meter a Dios en el corazón”.

Reconoce que no es que el demonio el que se apodera del alma de alguien, más bien el diablo influye, por lo que se requiere de un padre preparado y sobre todo especialista.

“Sobre todo en el tipo de vida, cuando una persona vive con supersticiones de la santa muerte, hechicería, brujería, llevan una vida alejada de Dios y están propensos, no es algo muy común, pero se llegan a dar. Hay muchos problemas de fe. Han sido en jóvenes, adolescentes”.

El obispo agregó que recientemente se tuvo un curso para que los sacerdotes pudieran recordar lo que hay que hacer en estos casos, porque los primeros son en las parroquias a donde llegan a solicitar ayuda los familiares.

“Estamos en un proceso pero no lo vamos a traer de fuera sino de los mismos que tenemos en la diócesis los que se van a preparar”.