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La paraestatal creada para convertir al litio en una palanca de desarrollo para México acumula presupuesto, opacidad y promesas incumplidas. A tres años de su creación, LitioMx no reporta producción comercial, carece de inversión para exploración y enfrenta un panorama técnico y legal que mantiene enterrado el proyecto, especialmente en Sonora.
Hay un viejo y conocido refrán que dice: “del plato a la boca se cae la sopa”, y ese bien pudiera aplicarse a la serie de infortunios que ha tenido el organismo público denominado Litio para México, mejor conocido como LitioMx, creado exprofeso para administrar la bonanza del llamado “oro blanco.
Pero como muchos proyectos del gobierno federal lo que parecía llevar a México a las grandes ligas en materia económica, sobre todo por la gran cantidad de yacimientos detectados, principalmente en Sonora, pinta para ser otro de los grandes fracasos en la historia de la minería en México.
Corría el año de 2022, cuando el gobierno federal, en la administración de Andrés Manuel López Obrador, reformó la Ley Minera, declaró al litio de utilidad pública, lo reconoció como patrimonio de la Nación y se reservó su explotación y aprovechamiento para el Estado.
En otras palabras, el gobierno sería el único con injerencia directa sobre el mineral, asentándose en la reforma de la Ley Minera que no se otorgarían concesiones, licencias o contratos para litio, y se plantearon zonas de reserva minera.
Y tal decisión era entendible sobre todo porque el litio es considerado el mineral del futuro con múltiples aplicaciones en vehículos eléctricos, en almacenamiento de energía renovable y en aparatos digitales que forman parte de la vida diaria de miles de millones de personas.
Pero lo que parecía bonanza y optimismo, se fue desvaneciendo hasta convertirse en una sombra de desilusión e incertidumbre por el proceso que requiere para extracción del muneral.
A diferencia de los salares sudamericanos, el litio nacional está en arcillas, bajo tierra, lo que hace difícil su extracción, ya que requiere más energía, reactivos y más procesos para concentrar y purificar, lo que lleva al uso de la tecnología y al costo de producción elevado.
La demanda a nivel global supera las 162 mil toneladas, de 2020 a 2025, la demanda por el mineral tuvo un incremento del 60 por ciento y la tendencia es que siga al alza, hay muchos productores, pero México aún no figura en el mercado internacional.
China es el principal productor de reservas con 92 millones de toneladas, equivalente a casi el 50 por ciento del total mundial, le siguen Brasil con 21 millones, India con 6.9, Australia con 5.7 millones y estados Unidos con 1.9 millones de toneladas.
De acuerdo con estimaciones del Servicio Geológico Mexicano, las reservas de México alcanzarían las 9 millones de toneladas, pero a tres años de la creación de LitioMx, su producción se ubica en cero.
La historia del litio en Sonora
De acuerdo con estudios, uno de los yacimientos de litio más importantes en México se encuentran en el municipio de Bacadéhuachi, una comunidad en la sierra sonorenses que no supera los mil habitantes.
La empresa Bacanora Lithium desde el 2010 realiza estudios para la extracción del “oro blanco” bajo el proyecto denominado Sonora Lithium Project, anunciando en 2018 reservas de 243.8 millones de toneladas de carbonato de litio, lo que le valió para ser llamado el yacimiento más grande del mundo.
Dicha cifra fue aclarada en 2020 por la Secretaría de Economía argumentando que incluía toda la arcilla y no solo el mineral.
La inversión anunciada para la extracción del litio fue de 420 millones dólares en una primera etapa con estimaciones de producción inicial de 17 mil 500 toneladas anuales, expandibles en una segunda etapa, a 35 mil toneladas, pero sólo se quedó en anuncio.
En 2021, la empresa de origen chino Ganfeng Lithium adquirió a Bacanora Lithium, pero toda la actividad, los planes, los proyectos y la inversión sufrieron un revés en el 2022, con el anuncio del Gobierno Federal de nacionalizar los depósitos de litio y desde entonces toda la actividad está paralizada porque enfrenta una demanda en los tribunales internacionales.
La empresa china demandó al gobierno de México ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), que tiene su sede en Washington, Estados Unidos, con el objetivo de obtener una indemnización por la nacionalización del litio y el retiro de las concesiones que tenía.
En caso de que el arbitraje falle a su favor el gobierno de México estará obligado a pagar una cifra con muchos ceros a la derecha.
Una triste realidad
En la conferencia mañanera de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo del 12 de febrero de este año, se colocó al litio en la lista negra de la minería nacional junto con el cobalto, níquel y al aluminio, según un informe del Servicio Geológico Mexicano (SGM).
La presidenta explicó que México no cuenta con las herramientas necesarias para realizar la extracción del litio y señaló que el encontrarse adherido a la arcilla lo hace poco rentable para el Estado mexicano.
“Para que se entienda la arcilla es barro, para poder separar el barro del litio, pues tiene un costo. Entonces, si es muy caro resulta más barato comprarlo fuera, eso no quiere decir que no sigamos desarrollando (tecnología) para hacerlo”, comentó.
De acuerdo a estudios del Servicio Geológico Mexicano, entre el 2021 y 2022 se analizaron más de tres mil muestras en 18 estados, incluido Sonora, y no encontraron depósitos con condiciones favorables para una explotación comercial viable.
Un elefante blanco
A tres años de su creación la paraestatal LitioMx se afianza más en convertirse en un elefante blanco, pues a tres años su presupuesto aprobado básicamente es para pagar sueldos.
No cuenta con ningún plan estratégico de exploración ni explotación, cero inversión privada, su producción comercial es de cero gramos y le ha costado a todos los mexicanos cerca de 50 millones de pesos, 90 por ciento de los cuales van al pago de la nómina.
En el año 2023 le asignaron recursos por 2.1 millones de pesos, en 2024, sin resultados tangibles se le autorizó un presupuesto de 16.1 millones de pesos, en 2025, sin que se presentara ningún proyecto de exploración a LitioMx se le asignaron 12.9 millones de presupuesto y en el presente año disfrutan de 13,9 millones de pesos, como se puede observar, desde su creación operan con números rojos y la cifra aumenta cada año.
A pesar de esta opacidad, LitioMx trató de blindarse para no dar ninguna información respecto a su actividad bajo el argumento de “Clasificación por Seguridad Nacional”, el cual fue revocado por la Secretaría Anticorrupción del Gobierno Federal, resultado de una petición del semanario Primera Plana de Hermosillo.
Después de pedir información relacionadas con sus actividades la dependencia respondió que en 2025 se realizaron múltiples proyectos de exploración en 2 mil 462 municipios, así como en regiones focalizas en los estados de Sonora, Tamaulipas, Baja california, Chiapas, Tabasco y Veracruz.
Pero aunque señala esas labores de exploración, la inversión en dichas actividades fue de cero pesos, mientras que en los ejercicios fiscales de 2024 a 2026 no se asignan partidas presupuestales para actividades de exploración, extracción o procesamiento de LitioMx.
Beca o pago político
El gobierno federal designó a Pablo Daniel Taddei, hijo de Guadalupe Tadei Zavala, presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), quien al parecer ha demostrado ser buen administrador, pero de su patrimonio personal.
De acuerdo con su declaración patrimonial de 2025 reportó ingresos por un millón 749 mil 519 pesos, además de la compra de dos terrenos y un vehículo modelo 2026 pagados de contado.
Un terreno se adquirió en noviembre de 2022 por la cantidad de 363 mil pesos y el otro en octubre de 2023 por 475 mil pesos, ambos fueron pagados en efectivo y se encuentran sin construcción.
La unidad automotriz reportada en su declaración de 2025 es una camioneta Subaru Forester modelo 2025, adquirida en diciembre de 2025 por 849 mil 900 pesos, comprada también en efectivo.
Conclusiones
Para que la extracción de un mineral sea rentable se requiere tecnología, financiamiento y certidumbre regulatoria y hasta la fecha LitioMx carece de las tres.
Declaraciones de especialistas en la materia señalan que el desarrollo de un yacimiento de lito requiere inversión superior los 300 mil millones de pesos, cifra altamente difícil de costear de acuerdo a lo dicho por la presidenta en el mes de febrero.
Si se parte de las declaraciones de la Presidenta hechas en febrero de este año los costos de extracción del litio resultan inviables para el gobierno mexicano, por lo que su suerte está echada a permanecer bajo tierra.
Mientras tanto LitioMx, sigue sumando pérdidas sin reportar ningún avance en materia de extracción, exploración, inversión, lo que deja claro que es una promesa rota del Gobierno Federal.








































