CARRUSEL: · Los diputados del sur: Entre la pichicatería y el servilismo

Por Víctor Fausto Silva D.

Pasado el susto que provocó la tormenta Lorena, miles de las familias más amoladas en el sur del estado deben estar dando gracias a Dios porque no pegó de lleno como se esperaba, porque entonces sí, se hubiera pasado de una situación de emergencia a una verdadera catástrofe.

Y es que como nunca antes –a pesar de tantas alertas climatológicas-, las autoridades que siempre le entran al quite en estas situaciones lucieron pasmadas y lentas, confiadas quizás luego de anunciarse que el fenómeno cambió de trayectoria, lo que por supuesto, no eliminó los torrenciales aguaceros que trajo consigo.

Dicen que las comparaciones siempre son odiosas, pero años atrás esa coordinación de instancias federales y estatales en apoyo a los municipios funcionaba como relojito activando medidas preventivas, ya fuera reforzando bordos, limpiando canales o acopiando maquinaria y bombas para desfogar el agua. Lo demás venía por añadidura: albergues, evacuaciones, alimentos para los afectados y al final arreglos por daños en viviendas y enseres domésticos.

Algo falló esta vez, el caso es que con los primeros daños por el chaparrón, los alcaldes tuvieron que rascarse con sus propias uñas y echar mano de sus limitados recursos, porque la respuesta no podía esperar.

Nada más en Etchojoa, se reportaron inicialmente 50 casas derrumbadas totalmente y por lo menos cien más con severos daños.

En Huatabampo, el DIF Municipal a cargo de la señora Andrea Cota Murillo se abocó a llevar el viernes 2 mil 250 raciones de comida y el sábado mil 800 más para familias afectadas, además de hule negro, ropa, calzado, agua, cobijas y colchonetas.

En la medida de sus posibilidades, pero los alcaldes se fajaron como primeros respondientes, porque esta vez –a diferencia de otras desgracias- hasta el ejército llegó tarde con su unidad móvil de alimentos. Por supuesto, el flujo de apoyos ya está normalizándose, lo que mucho agradecen los damnificados.

¿Y los diputados –federales o locales- que tanto dicen sacrificarse por el pueblo, porque “primero son los pobres?

Los que aparecieron, salieron a mostrar su rostro de pichicatos –acá en Sonora se les conoce como muertos de hambre- porque por encima de los amolados pusieron sus ambiciones políticas.

La diputada federal Alma Higuera aportó cuatro cajas con carteras de huevo y un puñado de despensas, y no se comprometió a más porque seguramente ya andaba en zancos alistándose para ir a Hermosillo al informe de Claudia Sheinbaum, a la que casi asfixió con el servil abrazo que le propinó.

Mientras su gente luchaba por sobrevivir entre agua y lodo en las comunidades más alejadas, ella lucía radiante y poco le faltó para hincarse ante la mandataria, porque parecía que había visto a Dios, en vez de aprovechar para pedirle apoyo para los afectados.

Por su parte, la diputada del Verde, Claudia Zulema Bours, mandó a un canchanchán a entregar ¡cuatro rollotes de hule negro! para parchar viviendas y unos cuantos paquetes de agua embotellada. Seguramente quedó en la vil ruina por tan impresionante donación.

Debe reconocerse que por lo menos, ellas pusieron algo, una bicoca respecto a las jugosas dietas que cobran, pero algo mandaron, porque el “Juditas” Mendívil –a quien en Huatabampo nomás conocen por foto- de plano mandó a todos por un tubo y se dedicó a lo suyo: el jolgorio con ambarinas, esta vez en Bacobampo, donde ya le dio por organizar carreras, pero ya no de caballos o de perros, sino de gente.

Y no se trata precisamente de atletas, sino de quienes quieran aventarse a la pista por pichurrientos premios en efectivo, así corran el riesgo de quedar infartados en la pista.

No hay ahí control alguno de autoridades deportivas o de valoración y asistencia médica: lo mismo corren flacos que obesos, y si alguno se va de boca contra el suelo, mucho que mejor, porque entonces “El Juditas” se desternilla de risa como alienado.

Próspero: Lambiscón¿Y Próspero Valenzuela Muñer? Pues también en Hermosillo pasando lista de asistencia y jalándole a la matraca en el acto presidencial, que le sirvió de marco para grabar un ridículo y lambiscón video, en el cual se pavoneó de que la presidenta ¡”trajo agua a Sonora”! ¡Habráse visto tal servilismo!

¿Se habrá enterado siquiera de que en Santa María del Buaraje, Navojoa, murió Ángel Joaquín Meza Almada, porque debido a las lluvias le cayó encima su humilde vivienda?

Reconocido en su comunidad por su participación colmo danzante de Pascola, Meza Almada no alcanzó a llegar a un hospital -a donde era trasladado en un carro particular-, precisamente por el pésimo estado de los caminos.

Así como salió con la barrabasada de que Claudia Sheinbaum “trajo agua”, ¿le achacará también la muerte del pobre Ángel Joaquín?

Pero no, sería propio de ingenuos pensar que Próspero Valenzuela, Zulema Bours o “El Juditas” sintieran algo de empatía ante la desgracia de sus representados, cuando su mira está puesta en manotear otras lianas.

El nuevo hobbie del “Juditas”

Próspero no quita el dedo del renglón queriendo ser alcalde de Navojoa, Zulema Bours se cree con derecho a la diputación federal y “El Juditas” presume que de la diputación local brincará ooootra vez a la alcaldía de Etchojoa. En cuanto a Alma Higuera, no es de dudar que sueñe con una senaduría.

Por eso fueron a atropellarse en Hermosillo, para que los vieran el gobernador Durazo y la presidenta, para ratificarles que están con ellos y “el proyecto” hasta la abyección; para apuntarse en la línea del dedazo que tanto dicen aborrecer, pero que con tantas ansias esperan en su favor.

A eso fueron, a ponerse en el tentadero…mientras no son capaces de mover un dedo ante las desgracias de sus representados.

La vieja regla sigue vigente: estando bien con los de arriba, ¡al diablo la gente!