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Ciudad de México, 21 de septiembre (SinEmbargo).- La agencia de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) amplió drásticamente la recolección de ADN de personas bajo custodia migratoria durante 2025, al grado de que pudo haber enviado al FBI los perfiles genéticos de hasta 919 mil 908 personas, muchas de ellas sin antecedentes penales, de acuerdo con una investigación de WIRED basada en documentos internos y un análisis del Center on Privacy and Technology de Georgetown Law.
La información muestra que la expansión convirtió al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en la mayor fuente individual de nuevos perfiles genéticos para el sistema nacional de ADN criminal de Estados Unidos. Georgetown estima que ICE pudo haber aportado hasta 919 mil 908 perfiles durante 2025.
Los perfiles son incorporados al Combined DNA Index System (CODIS), la base del FBI que utilizan las agencias policiales para comparar material genético con evidencia obtenida en investigaciones criminales. Según WIRED, las muestras físicas, que contienen el genoma completo de una persona, permanecen indefinidamente en un laboratorio federal.
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El crecimiento fue acelerado. Los registros del FBI muestran que el índice de CODIS correspondiente a personas detenidas por autoridades migratorias alcanzó 3 millones 345 mil 692 perfiles en diciembre de 2025, después de aumentar en aproximadamente 995 mil durante ese año, un promedio superior a 2 mil 700 perfiles diarios.
La dimensión de la participación de ICE fue calculada por Georgetown a partir de los registros disponibles. El FBI no identifica públicamente qué agencia entregó cada perfil. Sin embargo, los registros de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) muestran que esa agencia envió aproximadamente 75 mil 215 perfiles al FBI durante 2025. ICE, por su parte, se ha negado a entregar datos comparables, por lo que Georgetown calculó su participación a partir de la diferencia.
La situación contrasta con los primeros años del programa. De acuerdo con documentos internos obtenidos por Georgetown mediante solicitudes de información, ICE recolectó 3 mil 609 muestras de ADN durante el año fiscal 2020 y otras 16 mil 392 hasta mediados del año fiscal 2021. En ese mismo periodo, CBP operaba a una escala mucho mayor y envió al FBI el ADN de al menos 1.36 millones de personas entre octubre de 2020 y finales de 2024.
Menores también fueron incluidos
La expansión alcanzó a familias migrantes y menores de edad. Entre enero de 2025 y enero de 2026, CBP envió al FBI el ADN de 492 menores de 14 años, pese a las reglas que establecen que los agentes no deben recolectar muestras de niños por debajo de esa edad.
Los registros analizados por Georgetown e independientemente revisados por WIRED incluyen 33 niños de siete años, 32 de seis y 21 de cinco. También aparece el caso de un niño mexicano de cuatro años procesado en El Paso el 7 de enero de 2026, cuyo registro señala que retiró una solicitud de admisión a Estados Unidos y fue devuelto a México.
La situación generó cuestionamientos entre legisladores. Durante una inspección realizada en mayo de 2026 en el centro de procesamiento migratorio de Dilley, Texas, congresistas señalaron que funcionarios de ICE les informaron que la agencia llevaba tres meses recolectando ADN de familias detenidas.
Posteriormente, el DHS confirmó a los representantes Joaquin Castro, Greg Stanton y Nanette Barragán que ICE puede recolectar ADN de menores desde los 14 años y que las muestras obtenidas bajo el programa son enviadas al FBI para su análisis e incorporación a CODIS.
Leecia Welch, asesora jurídica principal de Children’s Rights y parte del equipo que supervisa el acuerdo Flores sobre la detención de menores migrantes, dijo a WIRED que las familias en Dilley han reportado de manera regular que fueron sometidas a pruebas de ADN. También señaló que muchas personas no reciben información clara sobre el propósito de la prueba ni conocen sus resultados.
De identificación a investigación criminal
La expansión del programa tiene su origen en un cambio regulatorio. En 2005, el Congreso estadounidense autorizó a las agencias federales a recolectar ADN de personas arrestadas, acusadas, condenadas o detenidas bajo autoridad federal. Durante años, las regulaciones del Departamento de Justicia permitieron al DHS exceptuar a algunas personas detenidas por motivos migratorios.
En 2020, el Departamento de Justicia eliminó esa excepción y, en diciembre de ese año, ICE emitió una directiva que ordenaba recolectar ADN de prácticamente todas las personas bajo su custodia. Materiales de capacitación de 2021 indicaban que incluso solicitantes de asilo y refugiados que no habían regularizado su situación migratoria debían proporcionar una muestra.
El gobierno estadounidense había defendido la recolección como una medida de identificación administrativa. Sin embargo, documentos revisados por Georgetown muestran que un abogado de la Oficina del Asesor Jurídico Principal de ICE escribió en marzo de 2025 que el “propósito principal” de la autoridad para recolectar ADN era construir una base nacional para resolver delitos y no únicamente verificar relaciones familiares.
Stevie Glaberson, director de investigación del Center on Privacy and Technology de Georgetown Law y uno de los autores del informe, sostuvo que esa interpretación cuestiona la justificación de identificación utilizada por el Gobierno para defender el programa. DHS no respondió a WIRED sobre la afirmación del abogado de ICE.
El cambio también coincide con un incremento en los casos de personas que se negaron a proporcionar ADN y enfrentaron procesos penales. WIRED identificó dos procesos iniciados en 2025 contra personas bajo custodia migratoria por rechazar la toma de muestras.
Especialistas advirtieron sobre los riesgos de permitir que personal sin verificaciones completas consulte bases de datos sensibles.
Uno fue el de Hugo Moreno-Mendez, detenido en Waco, Texas, en marzo de 2025. Según la denuncia revisada por WIRED, varios agentes intentaron obtener una muestra mediante un hisopo en el interior de su mejilla, pero Moreno-Mendez se negó en cada ocasión. Posteriormente fue acusado de negarse a proporcionar ADN y de incumplir con el registro obligatorio como no ciudadano. En agosto de 2025 fue declarado culpable de ambos cargos y sentenciado a tiempo cumplido.
El otro caso corresponde a Ronald Genao-Diaz, a quien agentes de CBP solicitaron una muestra en un aeropuerto de Puerto Rico. Según documentos judiciales citados por WIRED, se negó al menos cinco veces. Finalmente se declaró culpable, proporcionó una muestra mientras era procesado por la Oficina Federal de Prisiones y recibió una sentencia de tiempo cumplido y una multa.
Para Georgetown, el crecimiento de los perfiles provenientes de autoridades migratorias podría modificar de manera importante la composición del sistema nacional de ADN. El centro estima que, si las agencias continúan recolectando muestras al ritmo actual, el DHS podría aportar más de una tercera parte de los perfiles del índice para 2030.
Mientras tanto, WIRED reporta que persisten preguntas sobre la supervisión del programa. En 2025, el inspector general del DHS dijo ante el Congreso que su oficina había terminado un informe relacionado con la recolección de ADN de menores. Sin embargo, cuando Georgetown solicitó posteriormente ese documento mediante una petición de información, la oficina entregó dos documentos no relacionados y no identificó ningún informe terminado, borrador o registro que mostrara una revisión del programa.








































