Denuncian familias de las Casas del Bienestar deficiencias en servicios y cobros de luz

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Cajeme, Sonora.— Familias que habitan las primeras 46 viviendas del Bienestar entregadas por la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) denunciaron presuntas irregularidades en los servicios básicos y falta de atención por parte de las autoridades, situación que, aseguran, mantiene en la incertidumbre a quienes recibieron estas casas por su necesidad de contar con un patrimonio propio.

De acuerdo con el testimonio de uno de los residentes, al momento de entregarles las llaves se les pidió ocupar las viviendas a la brevedad, bajo la advertencia de que, de no hacerlo, podrían retirarles las casas. Ante la necesidad de contar con un hogar, las familias aceptaron habitar los inmuebles, pese a conocer las deficiencias que presentaban.

Entre los principales problemas señalaron que las viviendas únicamente cuentan con instalación eléctrica de 110 voltios, sin la conexión de 220 voltios necesaria para utilizar determinados equipos domésticos con mayor capacidad. Esto, explicaron, dificulta operar simultáneamente aparatos como el aire acondicionado y la lavadora.

A estas deficiencias se suman las fallas recurrentes en el suministro de agua potable, que, según los afectados, se presentan entre dos y tres veces por semana.

Sin embargo, la mayor preocupación surgió el pasado viernes, cuando la constructora les notificó sobre un recibo de energía eléctrica por 31 mil 157 pesos, correspondiente a un medidor con tarifa comercial que abastece a las familias que actualmente habitan el lugar.

Según el testimonio, se les advirtió que, de no cubrir el monto antes de la fecha límite señalada en el recibo, el suministro eléctrico sería suspendido el próximo 25 de octubre.

Los residentes consideran injusto que se les pretenda cobrar una cantidad de esa magnitud mediante un medidor compartido y con tarifa comercial, cuando aseguran que no corresponde al consumo individual de las 11 familias que ya ocupan las viviendas.

Asimismo, señalaron que, desde la entrega de las casas, se les había informado que cada vivienda contaría con su propio medidor una vez concluida la obra. No obstante, afirmaron que los trabajos permanecen paralizados, sin que hasta el momento se haya cumplido con esa instalación.

La inconformidad también alcanza el incumplimiento de los plazos para entregar los siguientes edificios. De acuerdo con los afectados, en septiembre se comprometieron a formalizar nuevas entregas, pero hasta ahora no observan avances que permitan conocer cuándo concluirán las obras.

Ante esta situación, los habitantes cuestionaron la falta de respaldo de Conavi Cajeme y del Gobierno federal, pues consideran contradictorio que un programa destinado a facilitar el acceso a una vivienda digna mantenga a sus beneficiarios enfrentando deficiencias en servicios esenciales y cobros que consideran desproporcionados.

Las familias aclararon que no se niegan a pagar el servicio de energía eléctrica; su exigencia es que se instale un medidor independiente en cada vivienda y que se les cobre una cantidad justa, de acuerdo con su consumo real.

Su petición es concreta: contar con servicios básicos funcionales, certeza sobre los cobros y una respuesta de las autoridades responsables. Para estas familias, el acceso a una vivienda no debería convertirse en una nueva preocupación económica, sino en la oportunidad de construir un patrimonio con condiciones dignas y seguridad para sus hogares.