Por Gerardo Ponce de León Ramos / Reportes PDL
- Sonora es el segundo estado con más presos de sobra en el país: 8 mil 734 por encima de su capacidad.
- Seis de cada diez presos en Sonora no tienen sentencia.
- En dos años, los presos sin sentencia en Sonora pasaron de 4 mil 203 a 10 mil 116, mientras los sentenciados disminuyeron.
- En todo el país, apenas el 1.1% de los delitos llega a algún desenlace.
Días después de las riñas en el penal de Mazatlán, el Gobierno federal anunció la construcción de seis nuevas cárceles en el país; una de ellas en Sonora, uno de los estados con más sobrepoblación penitenciaria.
A simple vista parece una decisión acertada y lógica: una cárcel más resuelve el problema de la sobrepoblación. Pero viendo cómo se encuentran las cárceles de Sonora, notamos que el problema de raíz no se ataca.
Sonora es el segundo estado con más presos de sobra en el país, solo detrás del Estado de México. Sus 13 penales estatales tienen 7 mil 988 espacios y en agosto encerraban a 16 mil 722 personas. 8 mil 734 personas extra.
El Cereso de Ciudad Obregón tiene 2 mil 932 internos donde caben 910, más de tres por cada lugar. El de Hermosillo guarda 6 mil 403 donde caben 2 mil 393 y es el cuarto penal con más presos de sobra entre los 275 del país. Magdalena, Navojoa y Guaymas también rebasan el doble de su capacidad.
Tabla 1. Los penales más saturados de Sonora, agosto 2026
| Cereso | Espacios | Personas | Ocupación | Sin sentencia |
| Ciudad Obregón | 910 | 2,932 | 322% | 83.1% |
| Hermosillo | 2,393 | 6,403 | 267% | 73.6% |
| Magdalena | 91 | 213 | 234% | 81.2% |
| Navojoa | 160 | 360 | 225% | 60.0% |
| Guaymas | 545 | 1,177 | 216% | 55.1% |
Fuente: SSPC, Cuaderno Mensual de Información Estadística Penitenciaria Nacional, agosto 2026. Ocupación = personas por cada 100 espacios.
¿Más presos es más justicia?
Las cárceles de Sonora no se están llenando de sentenciados. De junio de 2024 a agosto de 2026, el número de presos aumentó de 11 mil 032 a 16 mil 722. En ese mismo tiempo, los sentenciados disminuyeron, de 6 mil 829 a 6 mil 606. Quienes crecieron fueron los que no tienen sentencia: pasaron de 4 mil 203 a 10 mil 116.
Tabla 2. Sonora en dos años, sin un solo espacio nuevo
| Penales estatales de Sonora | Junio 2024 | Agosto 2026 |
| Espacios | 7,988 | 7,988 |
| Personas presas | 11,032 | 16,722 |
| Personas de más | 3,044 | 8,734 |
| Con sentencia | 6,829 | 6,606 |
| Sin sentencia | 4,203 (38.1%) | 10,116 (60.5%) |
Fuente: SSPC, Cuaderno Mensual de Información Estadística Penitenciaria Nacional, junio 2024 y agosto 2026.
Hoy, seis de cada diez presos en Sonora no tienen sentencia. Es la cuarta proporción más alta del país, donde el promedio es de 45%.
Tabla 3. Estados con más presos sin sentencia, agosto 2026
| Estados con más presos sin sentencia | % sin sentencia |
| 1. San Luis Potosí | 85.0% |
| 2. Quintana Roo | 74.5% |
| 3. Veracruz | 64.7% |
| 4. Sonora | 60.5% |
| 5. Jalisco | 60.2% |
| Promedio nacional | 45.1% |
Fuente: SSPC, Cuaderno Mensual, agosto 2026. Penales estatales.
¿A qué se debe este crecimiento?
Buena parte de ese crecimiento tiene nombre. Se llama “prisión preventiva oficiosa”.
En entrevista, la abogada penalista Liliana Bernal explica que esta medida se aplica en automático cuando el delito está en la lista del artículo 19 constitucional.
“El juez, en automático, impone la medida cautelar. No hay ningún debate”, señala.
En diciembre de 2024, esa lista creció con la extorsión, los delitos ligados al fentanilo y las facturas falsas. Al cierre de 2024, el 45.1% de los presos sin sentencia en Sonora estaba bajo prisión oficiosa. Un año después, según el INEGI, ya era el 58.4%.
“Ya ves que los legisladores aumentan las penas, o aumentan el catálogo de la prisión preventiva oficiosa, y ahorita pues ya estamos viendo un colapso en el sistema penitenciario”, dice la abogada penalista Bernal. Y agrega que eso “no está inhibiendo a la delincuencia”.
La Constitución marca que nadie debe pasar más de dos años en prisión preventiva. “Pero estamos en un país donde los procesos penales pueden durar hasta cinco, diez años”, advierte.
En Sonora, 632 personas llevan más de dos años esperando sentencia. Y si al final resultan inocentes, el Estado rara vez responde. “No he visto hasta el día de hoy que prospere un asunto así”, dice Bernal sobre las demandas para que el Estado repare el daño.
Y sumándole a esto, hay que recordar lo poco que llega a la justicia. Según la última Encuesta Nacional de Victimización del INEGI, en Sonora solo se denunció el 6.5% de los delitos cometidos en 2025. Y en todo el país, apenas el 1.1% de los delitos llega a algún desenlace. Uno de cada cien.
“Pues eso es un todo”, resume Bernal. “Las fiscalías están rebasadas, los órganos jurisdiccionales pues están rebasados”. Las salidas que la ley ofrece para destrabar los casos, como los acuerdos reparatorios o los procedimientos abreviados, casi no se usan. “No están haciendo uso de esto en la Fiscalía”, señala.
Casi nadie denuncia. Casi nada se resuelve. Y aun así, el sistema penitenciario ya está colapsado.
Si con apenas uno de cada cien delitos que llegan a algún desenlace las cárceles ya no caben, ¿qué pasaría el día que la justicia funcione? ¿Cuántas de las 10 mil 116 personas sin sentencia saldrían libres si un juez revisara hoy su caso, y cuántas se quedarían, ya juzgadas? ¿Cuántos jueces, fiscales y defensores hacen falta para que un proceso dure lo que marca la ley? ¿Y cuándo vamos a medir la seguridad por los casos resueltos y no por el número de celdas?

































