El secretario del Tesoro de EEUU y el canciller venezolano analizaron la reincorporación del país al sistema financiero internacional

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Entre las prioridades del encuentro figuraron el aumento de la producción energética y la reconexión del sector financiero venezolano con los mercados internacionales. El objetivo, según el Washington, es “restablecer la confianza, atraer inversiones y sentar las bases de una Venezuela más próspera”

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, se reunió el lunes con el nuevo canciller venezolano, Oliver Blanco, para analizar la posibilidad de reincorporar a Venezuela al sistema financiero internacional y reactivar sectores estratégicos, en particular el energético, como parte del plan de Washington para la “estabilización, recuperación y transición” del país.

Según informó el Departamento del Tesoro, Bessent felicitó a Blanco por su nombramiento y reafirmó el compromiso de Estados Unidos con la recuperación económica venezolana y la reactivación de sectores estratégicos.

Entre las prioridades del encuentro figuraron el aumento de la producción energética y la reconexión del sector financiero venezolano con los mercados internacionales. El objetivo, según el Tesoro, es “restablecer la confianza, atraer inversiones y sentar las bases de una Venezuela más próspera”.

Por su parte, Blanco confirmó la reunión a través de su cuenta de X y señaló que ambos funcionarios conversaron sobre las condiciones para que Venezuela pueda acceder “a los organismos financieros multilaterales y oportunidades de cooperación económica binacional”.

La cita con Bessent tuvo lugar después de que el nuevo jefe de la diplomacia venezolana se reuniera también este lunes con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en el primer encuentro entre los responsables de las relaciones exteriores de ambos países desde el restablecimiento de los vínculos diplomáticos.

Según informó el Departamento de Estado en un comunicado, ambos funcionarios conversaron sobre “las reformas institucionales que sientan las bases para la celebración de elecciones libres, justas y creíbles”. Rubio también instó a su homólogo venezolano “a continuar con la liberación de los presos políticos que aún permanecen en Venezuela”.

Se trató del primer encuentro entre los responsables de la diplomacia de ambos países desde la captura de Nicolás Maduro a principios de este año y la posterior reanudación de los vínculos bilaterales. La reunión tuvo lugar en la sede del Departamento de Estado, donde Rubio y Blanco posaron ante las cámaras junto a las banderas de sus respectivos países.

La presentación pública estuvo marcada por la ausencia del tradicional apretón de manos. Ambos mantuvieron expresiones serias durante la breve aparición y no respondieron las preguntas de los periodistas ni ofrecieron declaraciones conjuntas sobre los temas tratados.

En declaraciones al canal NTN24, Blanco describió el momento de las relaciones bilaterales como una etapa de coincidencias entre los dos gobiernos. El canciller aseguró que Washington y Caracas comparten objetivos relacionados con la recuperación económica y los cambios políticos en Venezuela.

La reunión se concretó apenas cuatro días después de que Delcy Rodríguez designara a Blanco al frente de la Cancillería, en reemplazo de Félix Plasencia. El cambio de autoridades diplomáticas coincidió con una serie de movimientos políticos relacionados con el proceso que Washington impulsa para reorganizar las instituciones venezolanas y establecer las condiciones para una nueva etapa electoral.

Antes de viajar a Estados Unidos, el nuevo canciller había expresado su disposición a profundizar los contactos bilaterales. El viernes mantuvo una reunión en Caracas con John Barrett, encargado de negocios de la embajada estadounidense, durante la cual ratificó la voluntad de su gobierno de mantener abiertos los canales de comunicación.

“Reafirmamos nuestro compromiso de seguir fortaleciendo, bajo el liderazgo de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, el diálogo y la cooperación bilateral en beneficio de nuestros países”, escribió Blanco después de ese encuentro en su cuenta de X.

Barrett, por su parte, felicitó al funcionario por su llegada al Ministerio de Relaciones Exteriores y destacó el trabajo conjunto entre Washington y Caracas para implementar el programa de tres etapas promovido por Trump.

Al asumir sus nuevas responsabilidades, Blanco prometió una política exterior orientada a conseguir acuerdos y ampliar las oportunidades económicas. También defendió una diplomacia basada en el intercambio con distintos sectores y aseguró que buscaría obtener “resultados concretos” mediante el diálogo.