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La leyenda guinda del béisbol invernal, quien hizo historia en el año 2000 tras lanzar un juego sin hit ni carrera, laboraba como conductor de plataforma digital cuando fue emboscado al sur de Mazatlán.
Mazatlán, Sinaloa. — La violencia volvió a sacudir al deporte sinaloense. El exlanzador y excoach de los Tomateros de Culiacán, Enrique Quiñónez, fue asesinado a balazos durante la madrugada de este sábado 7 de noviembre de 2026 en las inmediaciones de la sindicatura de Villa Unión, perteneciente al municipio de Mazatlán.
El histórico exfutbolista y serpentinero de la Liga Mexicana del Pacífico (LMP), de 57 años de edad y originario de Mazatlán, se desempeñaba activamente como conductor de transporte mediante una plataforma digital al momento de sufrir el atentado.
Atentado armado en medio de su jornada laboral
De acuerdo con los primeros reportes policiales e información recabada en el lugar de los hechos, el exdeportista circulaba a bordo de su vehículo de trabajo cuando fue interceptado por sujetos armados en las inmediaciones de la comunidad de Villa Unión.
Los agresores dispararon en repetidas ocasiones en contra de la unidad móvil. Tras las detonaciones, vecinos de la zona alertaron a los números de emergencia, lo que movilizó a elementos de distintas corporaciones de seguridad y paramédicos; sin embargo, al llegar al sitio confirmaron que el exbeisbolista ya no contaba con signos vitales a causa de los impactos de bala recibidos.
La zona fue acordonada de inmediato por personal de la Policía Municipal y la Guardia Nacional para resguardar la escena, mientras peritos e investigadores de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Sinaloa realizaron el levantamiento de casquillos e iniciaron la correspondiente carpeta de investigación por el delito de homicidio calificado para esclarecer el móvil del ataque.
El legado inolvidable de la “hazaña guinda” del 2000
La noticia de su fallecimiento causó conmoción en el gremio beisbolístico del país. Nacido el 30 de octubre de 1969, Enrique Quiñónez forjó una sólida trayectoria de 14 temporadas en el béisbol profesional mexicano entre 1988 y 2007, pero su nombre quedó grabado en letras de oro en la memoria de la afición de la capital sinaloense.
El 21 de noviembre del año 2000, durante la temporada 2000-2001 de la LMP, Quiñónez inmortalizó su nombre al lanzar un juego Sin Hit ni Carrera defendiendo la camisola de los Tomateros de Culiacán, en una victoria de 1-0 frente a los Águilas de Mexicali. La hazaña cobró trascendencia histórica al convertirse en el primer juego de este tipo lanzado de forma individual por un solo serpentinero en la historia del club guinda.
Tras su retiro formal como jugador en 2007, regresó a la organización culichi para integrarse al cuerpo técnico como coach de pitcheo, transmitiendo su experiencia a las nuevas generaciones de lanzadores y manteniéndose estrechamente ligado al béisbol regional. La directiva guinda y la comunidad deportiva han expresado sus condolencias a sus familiares tras la trágica pérdida.




























