
Dr. Shivago
Finalmente sucedió lo que sabíamos podía pasar pero que la enorme mayoría de los sonorenses no esperaba, por simple lógica, sucediera; Claudia Artemisa Pavlovich Arellano resultó la elegida de los dioses del Olimpo tricolor para tratar de recuperar la gubernatura de manos panistas.
Lo dije siempre y lo sostengo, como estoy cierto igual lo decía y pensaba la mayoría no sólo de los priistas sino de la misma sociedad sonorense, que el senador, Ernesto “el Borrego” Gándara Camou representaba al prospecto más completo parar lograr la hazaña de arrebatarle al PAN el Gobierno del Estado en la elección del domingo 7 de junio venidero.
Preferiría no abundar mucho respecto a los motivos que llevaron a la cúpula tricolor a tomar tal decisión sobre un perfil que si bien ha registrado un crecimiento político en el curso de los últimos dos años, cuando arribó al Senado de la República acompañada precisamente de un Gándara Camou que fue quien hizo su máximo esfuerzo para alcanzar dicho escaño, esto al habérsele también negado el privilegio de la primera posición en la fórmula a partir de su innegable mejor posicionamiento, no está todavía al nivel de competitividad para garantizar un triunfo electoral holgado sobre un contrincante panista como Javier Gándara Magaña, que con todo y lo pobre de su oferta política, del caudal de sospechas de pillerías que pesan en su contra y de su aspecto avejentado, tiene detrás suyo la fuerza de la estructura gubernamental para ponerlo en condiciones de triunfo.
Vaya, pues, es importante aclarar que si bien la inminente candidatura de Claudia Artemisa, la afamada “güerita más nice de la Pitic”, no representa tampoco la certeza de la derrota electoral para el PRI, sí la obliga a ella y a quienes la “couchean”, a realmente procurar lograr esa unidad en el trabajo partidista con quienes compitieron por dicha candidatura.
De esto último dependerá mucho que Claudia Artemisa pueda realmente ponerse en condiciones de competencia electoral y de rescatar un triunfo que no deje lugar a dudas, evitando así que dicho resultado sea resuelto en juzgados electorales, sobre todo luego del desencanto también que la no nominación del senador Gándara Camou ha causado nuevamente en buena parte de la sociedad civil sin partido, que veían en éste al perfil más completo para dicha candidatura.
Al final sólo una cosa nos queda en claro, que en política la lógica no existe.
DAVID Y LA NOBLEZA PANISTA
En otros asuntos, ¿alguien sabe realmente qué carambas anda haciendo todavía David Figueroa Ortega recorriendo municipios y reuniéndose con militantes panistas promoviendo conceptos como “en el diálogo radica la nobleza del panismo”?
No sé ustedes, pero para este humilde servidor lo que anda haciendo David, el otrora aspirante a precandidato rebelde del PAN por la gubernatura de Sonora, lo que hace no es otra cosa sino irle preparando el terreno al precandidato oficial, Javier Gándara Magaña, para que éste pueda finalmente ser aceptado por los verdaderos liderazgos panistas, los auténticos de muchos años de lucha partidista, de cuando ser panista era casi ser un apestado de la sociedad, y de ahí que Figueroa Ortega les ande tirando el choro de que “en el diálogo radica la nobleza del panismo”, o lo que es lo mismo, ya anda pidiéndole a estos liderazgos, apelando a su nobleza, que por lo menos escuchen en una ocasión la propuesta que les quiere presentar el marido de doña Marcela Fernández Aguilar.
Ya verá, no falta mucho para que David anuncie su adhesión al equipo del septuagenario y ejerza así luego mayor presión para que éste le cumpla el supuesto compromiso de hacerlo dirigente estatal del PAN, desde donde, jeje, seguirá luchando para que el PAN recupere esa actitud de honestidad y servicio a la comunidad que hoy le reprocha.
El problema vendrá cuando al igual que David, también el alcalde hermosillense, Alejandro López Caballero exija el cumplimiento que se hizo de apoyarlo para llegar a la Presidencia del PAN en Sonora a cambio de haber declinado a sus legítimas aspiraciones de ser candidato a la gubernatura, posición para la cual ya estaba mejor perfilado que el propio Javier y que sin embargo negociaron para despejarle en este sentido el camino hacia dicha candidatura.
En fin, el asunto es que aquí quien pierde más lo es Figueroa Ortega, ese joven político que se envolvió en la bandera de la lucha por la democracia interna panista y que al final está resultando, todo así lo indica, una pura y vil faramalla política.
GILBERTO EN LA FUNDACIÓN COLOSIO
Con la novedad de que Gilberto Gutiérrez Sánchez, el afamado “Chanate”, es el nuevo presidente de la Fundación Colosio, A.C., pero si usted me pregunta desde cuándo, ahí, me podría usted matar y yo no le podría dar una fecha más o menos exacta desde cuándo, el asunto es que ya está trabajando, y eso ya es ganancia.
Hace unos días nos enteramos, por medio una nota informativa, que “el Chanate” Gutiérrez está por presentar o acaba de presentar, el resultado de una de esas exhaustivas consultas ciudadanas cuya prioridad es recoger de viva voz de la sociedad cuáles son sus principales necesidades y prioridades a resolver por las autoridades, excelso trabajo que sin lugar a dudas será como oro molido para todos los futuros candidatos del PRI a todos los cargos de elección popular, pues se trata, como le digo, de un trabajo de consulta directa a la ciudadanía único en su tipo.
Ni hablar, enhorabuena para nuestro buen amigo Gilberto por este nuevo nombramiento que viene no sólo a robustecer sino a enriquecer de igual manera su ya de por sí largo currículum político-partidista, pues además estoy cierto, de que al finalizar, algún día su periodo como presidente de la referida fundación, a partir de ahí se empezará a hablar de un antes y un después del paso de Gutiérrez Sánchez por la presidencia de la Fundación Colosio, A.C.
MATARLO DE LA RISA
Interesante la estrategia que emplean ahora las fuerzas federales policiacas para tratar, si bien ya no de recapturar a Rafael Caro Quintero, luego de que presumiblemente fue liberado anticipadamente de manera irregular, por lo menos intentar matarlo provocándole un paro cardiaco producto de un fuerte ataque de risa.
Lo anterior viene al caso luego de enterarnos que el Segundo Tribunal Unitario del Tercer Circuito con sede en Guadalajara, Jalisco, condenó a 40 años de prisión y ordenó la inmediata reaprehensión del narcotraficante Rafael Caro Quintero.
Eso sí, la nota en mención hace la aclaración de que el oriundo del poblado de La Noria, municipio de Badiraguato, Sinaloa, pero avecindado durante muchos años en la desértica región de Caborca, aquí en Sonora, en caso de ser recapturado, “sólo” tendría que compurgar otros 11 años y siete meses en un penal federal, esto dado que ya llevaba casi 29 años tras las rejas acusado junto con Ernesto Fonseca Carrillo, “Don Neto”, por el secuestro y asesinato del agente de la DEA, Enrique Camarena Salazar y el piloto mexicano Alfredo Zavala Avelar, en hechos ocurridos en 1985.
La verdad es que ya suena a chunga que un juez federal dicte hasta ahora una condena de 40 abriles en contra de Caro Quintero y “ordene su inmediata reaprehensión”, como si fueran enchiladas, para que termine de purgar su sentencia.
Pa’ empezar, qué difícil está suponer que el susodicho, que en octubre de este año celebrará 63 años, tenga la menor intención de entregarse a las autoridades o permitir su recaptura así como así luego de pasar casi la mitad de su vida ya en prisión.
De ahí, pues que lo único que se me ocurre sea la pretensión de las autoridades judiciales y policiacas, es provocarle a Caro Quintero un infarto como producto de un ataque de risa incontrolable de su parte al enterarse de la instrucción girada por un juez federal para su inmediata reaprehensión y puesta tras las rejas.
Hasta luego




























