“Con un barco de petróleo hubiéramos sobrevivido”: Nación Yoreme Mayo acusa crisis, engaños y división institucional

La Verdad / Facebook

Autoridades tradicionales de la Nación Yoreme Mayo denunciaron el abandono histórico que viven las comunidades del sur de Sonora, la simulación de apoyo gubernamental y la falta de resultados del Plan de Justicia Mayo. Llamaron a romper con los partidos políticos y avanzar hacia candidaturas independientes indígenas

#Etchojoa, #Sonora.— Con un discurso cargado de crítica histórica, reclamo social y llamado a la organización política indígena, Wilfredo Armenta Gastélum, secretario y asesor del Gobernador Tradicional (Kobanaawa) de los Ocho Pueblos de la Nación Yoreme Mayo, Feliciano Jocobi Moroyoqui, denunció el abandono que enfrentan las comunidades del sur de Sonora y la falta de resultados reales por parte de los gobiernos federal y estatal.

“Si nos hubieran mandado un barco con petróleo, de los que han enviado a Cuba, los Mayos hubiéramos atizado en las hornillas”, expresó Armenta Gastélum al dirigirse a los miembros de la Nación Yoreme Mayo, en referencia a la crisis que viven por la falta de agua, el encarecimiento de los insumos y la ausencia de precios de garantía para el campo.

El representante tradicional comparó la situación actual con episodios históricos de despojo.

Recordó que, según la historia de México, los españoles utilizaron “espejitos” para engañar a los pueblos originarios y saquear sus riquezas, y afirmó que hoy esa práctica se repite bajo nuevas formas.

En ese contexto, mencionó el reciente convenio firmado entre la Universidad Tecnológica de Etchojoa (UTE) y la Nación Yoreme Mayo, encabezado por su rector, José Anduro, el cual, dijo, genera expectativas, pero también desconfianza si no se traduce en beneficios concretos.

Armenta sostuvo que el agradecimiento de las comunidades iría más allá de convenios y discursos si realmente se gestionaran apoyos tangibles ante instancias federales.

“Aunque nos hubiera tocado medio litro de petróleo por familia, eso hubiera sido ayuda real”, señaló.

Si bien aclaró que la Nación Yoreme Mayo no está en contra del gobernador de Sonora, Alfonso Durazo Montaño, ni de la presidenta Claudia Sheinbaum, advirtió que existe una profunda decepción por la falta de claridad en la aplicación del Plan de Justicia Mayo.

Aseguró que nunca se explicó de manera detallada por qué dicho plan no ha aterrizado como fue prometido.

Uno de los principales señalamientos fue la división interna de la etnia, atribuida, según dijo, a decisiones institucionales.

Explicó que el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) tiene registrados a más de 25 gobernadores tradicionales, cuando la estructura legítima reconoce únicamente a ocho, situación que ha generado conflicto, fragmentación y debilitamiento de la representación indígena.

“El marco de la pobreza, de la desgracia y de la tristeza es el escenario que usan los políticos para tomarse la foto”, denunció Armenta, al criticar las prácticas asistencialistas que, afirmó, solo buscan rédito electoral, como la entrega de despensas, hule o apoyos momentáneos sin resolver las causas estructurales de la miseria.

Ante este panorama, anunció que la Nación Yoreme Mayo impulsa un proceso de independencia política, con el objetivo de romper con lo que llamó “el yugo de los partidos y de la administración de los yoris”.

El planteamiento es promover candidaturas independientes desde las propias comunidades indígenas, encabezadas por jóvenes, profesionistas, intelectuales y personas capacitadas del pueblo mayo.

“La necesidad ya no nos la van a manejar; ahora será la voluntad del pueblo”, afirmó, subrayando que se trata de una lucha de largo plazo, que no se logrará de la noche a la mañana, pero que ya ha comenzado con la organización comunitaria y la conformación de cuadrantes políticos indígenas.

Armenta Gastélum sostuvo que incluso un solo voto consciente puede marcar el inicio de un proceso de emancipación política para la Nación Yoreme Mayo, con el objetivo de poner fin a la utilización de la pobreza indígena como herramienta de campaña y avanzar hacia una verdadera autodeterminación.

“Ítom woy, baji nooki ettejoa…”, concluyó en lengua materna, reafirmando que la palabra, la dignidad y la lucha siguen vivas en el pueblo Yoreme Mayo