“Hay aumentos para unos cuantos”: salarios, desigualdad y la huelga que siempre vuelve en la Universidad de Sonora

Gerardo Ponce de León Ramos / Reportes PDL 

Llega marzo y en la comunidad universitaria vuelve la duda: ¿habrá huelga o no en la Universidad de Sonora?

No es una pregunta menor. A lo largo de su historia, la universidad ha acumulado 27 huelgas y más de 500 días sin clases, en conflictos que, aunque cambian de forma, suelen tener el mismo fondo; y como sorpresa de nadie, este año no es la excepción.

En entrevista, el dirigente del Sindicato de Trabajadores Académicos (STAUS), Cuauhtémoc Nieblas Cota, advierte que el escenario vuelve a tensarse tras varias mesas de negociación sin acuerdos de fondo.

“Lo único que se ha ofrecido por parte de la autoridad universitaria es el 4% directo al salario y 0% a prestaciones”, señala.

La propuesta, asegura, fue rechazada por la asamblea del sindicato, que demanda un incremento del 10.8% y un programa de recuperación salarial ante la pérdida acumulada del poder adquisitivo.

“Tenemos más de tres décadas por debajo del tema inflacionario… hemos perdido alrededor del 40% del poder adquisitivo”, sostiene.

Sin embargo, más allá del porcentaje, el reclamo central apunta a lo que consideran una distribución desigual de los recursos dentro de la universidad.

“Vemos muy inequitativo cómo la alta burocracia año con año hace estos ajustes… se han aprobado incrementos que van del 13% hasta el 132%”, afirma.

A esto se agregan los señalamientos de incumplimiento al contrato colectivo de trabajo, particularmente en temas de promoción docente que habían sido previamente acordados.

“La autoridad universitaria no reconoce las violaciones al contrato colectivo, al contrario, lo quiere litigar en la mesa de negociación”, acusa.

Ante este escenario, el STAUS ya tomó una decisión: emplazar a huelga.

“Se decidió en asamblea general emplazar a la Universidad de Sonora a una posible huelga el 30 de abril a las cinco de la tarde en caso de que no se llegue a un acuerdo”, advierte.

¿Sirven las huelgas?

La historia reciente muestra un mismo patrón: negociaciones que se tensan, huelgas que estallan o se evitan al límite, y acuerdos que rara vez cumplen por completo las demandas iniciales.

En el corto plazo, los paros han logrado ajustes. En el largo, el conflicto persiste.

Año con año, regresan los mismos reclamos; salario, condiciones laborales, sumándole una desigualdad interna.

La pregunta entonces no es solo si habrá huelga, sino qué tanto cambia algo después.

Porque si el argumento es que no hay recursos, pero al mismo tiempo existen aumentos para ciertos sectores, la inconformidad crece. Pero si los acuerdos finales tampoco alcanzan lo que se exige, nos dejan la duda si realmente han servido o no. 

Mientras tanto, tenemos que esperar al 30 de abril para contestar la pregunta inicial.