Gerardo Ponce de León Ramos / ReportesPDL
La reforma laboral para plataformas digitales prometía justicia para los conductores de aplicaciones. Seguridad social para quienes trabajan en Uber, DiDi o Rappi o cualquier app de transporte.
El problema es que esa promesa parece haber sido diseñada pensando en las grandes ciudades, no en la realidad del resto del país.
A nivel nacional, organizaciones como Repartidores Unidos de México (RUM) han documentado cambios que apuntan en otra dirección. Según sus datos, los conductores en motocicleta han registrado caídas de hasta 30% en sus ingresos, mientras que en automóvil la disminución puede alcanzar el 40%. Además, el 74% de los trabajadores encuestados reporta ganar menos desde la implementación del nuevo esquema.
Para acceder al seguro social, los conductores de plataformas deben alcanzar un ingreso mensual mínimo determinado por el esquema. Sin embargo, no todo lo que generan cuenta para ese cálculo. La reforma contempla un “porcentaje de exclusión” cercano al 48%, que descuenta una parte importante de los ingresos al asumir costos de operación como gasolina, mantenimiento y desgaste del vehículo. En la práctica, esto significa que casi la mitad de lo que gana un conductor no se toma en cuenta para efectos del IMSS, por lo que el ingreso real que deben generar para poder cotizar es de aproximadamente unos 19 mil pesos mensuales.
Esto hace que solo el 13.7% de los trabajadores de plataformas haya logrado acceder al esquema completo de seguridad social.
Ahora bien, esos son datos nacionales; y aunque ayudan a entender la tendencia general, no cuentan toda la historia.
Porque en ciudades más pequeñas, donde hay menos demanda y más tiempo de espera, esa promesa se vuelve aún más difícil de alcanzar.
Panorama en Sonora
A partir de entrevistas con conductores en Hermosillo y Cajeme, así como de testimonios recabados en grupos de “Facebook” con donde contestaban la pregunta “¿Cuántas horas manejan aproximadamente para tener seguro social?” aparece un patrón claro; para aspirar al ingreso necesario que permite acceder al IMSS, las jornadas se extienden con jornadas arriba de 60 horas semanales.
En Hermosillo, conductores hablan de jornadas de entre 10 y 12 horas diarias. mientras que en ciudades más pequeñas, como el caso de Cajeme, la situación se vuelve más exigente; haciendo que el tiempo laboral para alcanzar el ingreso necesario puede implicar hasta 15 horas de trabajo diario.
“Depende del día pero si quiero llegar a los 19 mil pesos mensuales para tener el seguro, es dándole unas 10 horas diarias, no todos los meses alcanzo a tener seguro social”, mencionó un conductor de Hermosillo.
“Debes trabajar alrededor de 15 horas al día, por lo mal pagados que están los viajes”, señala uno de los conductores entrevistados en Cajeme.
El problema no es sólo cuánto se trabaja, sino cuánto rinde ese trabajo.
El esquema incorpora un “porcentaje de exclusión”, que descuenta una parte de los ingresos al considerar costos de operación. En otras palabras, el dinero que realmente llega al bolsillo no es el mismo que se utiliza para determinar si un conductor puede acceder a la seguridad social.
Menos viajes, más tiempo muerto y tarifas más bajas hacen que el acceso a la seguridad social no dependa únicamente del esfuerzo individual, sino del lugar en el que se trabaja.
La reforma no obliga a nadie a manejar 10, 12 o hasta 15 horas al día. Pero el modelo, en la práctica, parece empujar en esa dirección; y teniendo en puerta la llegada de la jornada laboral de 40 horas, parece que esta nueva reforma se tiene que volver a reformar.



































