CARRUSEL: · Resultados, no demagogia, el mensaje de Toño Astiazarán

Por Víctor Fausto Silva D.

Volvió Toño Astiazarán al sur de Sonora y lo hizo con un mensaje claro y llegador: lo que la gente quiere y necesita son gobernantes que le den resultados.

“Más allá de las ideologías, partidos y militancias, están las causas que nos identifican”, y redondeó la idea con un ejemplo tan sencillito como digerible para cualquiera:

“Cuando he tenido la oportunidad de recorrer el Estado, no me he encontrado un bache que sea de izquierda o derecha”.

Lo externó en Navojoa, a donde acudió invitado por 22 asociaciones civiles que traen a cuestas la invaluable labor de ayudar a los demás de manera altruista, en un esfuerzo que puede multiplicar sus beneficios cuando se hace de manera coordinada con el gobierno, algo que desde su primer trienio como alcalde ha venido impulsando en Hermosillo.

Pocos podrían dudar que en la capital le ha funcionado el modelo de la corresponsabilidad, pues la gente se mete de lleno a lo que se ha denominado como “presupuesto participativo”, votando y decidiendo qué obras y servicios necesitan en sus colonias y comunidades.

Sería prolijo y redundante abundar aquí los programas enumerados por Toño en cuanta plaza toca, pero ni siquiera sus detractores han podido –y vaya que lo han intentado- demeritar los innovadores programas de gobierno en los cuales involucra cada vez más a los vecinos.

Ha probado además que tampoco es un hombre dado a desgastarse en enfrentamientos y pleitos estériles -que también han buscado montarle, por gobernar con el sello opositor- y sí centrado y concentrado en lo que ha convertido en eje de su promoción: por encima de cualquier interés, el gobernante está obligado a dar resultados.

Tiene muy claro que para eso lo puso la gente donde está, no para andar de las greñas o en jaloneos de siglas y colores, o cazando filias y fobias.

Eso lo ha llevado a mantener un altísimo porcentaje de aprobación ciudadana, que si ya le redituó en una reelección al frente de un municipio tan problemático y complejo, lo plantó también de forma automática como la mejor carta que la oposición tiene a la mano para enfrentar a Morena por la gubernatura del 2027.

Estuvimos en sus eventos y sí, es palpable que con un lenguaje sencillo y sin adornos demagógicos, Toño “conecta” bien con la gente y se nota que el mensaje llega y permea, porque expone avances que respaldan ese estilo de gobernar.

Lo repitió en Huatabampo, donde lo recibieron vecinos de diversas colonias y representantes de sectores productivos:

“Más allá de todos los partidos, ideologías, militancias, están las personas y las soluciones. Los problemas que tenemos en Huatabampo requieren de soluciones y por eso creo que sabemos que valen más las causas que nos unen”.

De esa indispensable participación comunitaria dan ejemplo los 550 comités vecinales que en Hermosillo proponen y votan por las obras prioritarias. Eso es involucrar a la gente en el gobierno, pero también lo es respetar el rumbo y ritmo que los propios ciudadanos deciden.

Los números respaldan el discurso: el presupuesto participativo pasó de 40 a cien millones de pesos, y el número de gente que le entra a decidir se elevó de 25 mil personas en el 2022, a 75 mil en el 2025, aterrizando ese esfuerzo conjunto en 264 proyectos de mejoramiento en las colonias.

¿Imagina usted la caja de resonancia que significan 75 mil personas dando testimonio de que ese estilo funciona y da resultados concretos, pero además, replicando y multiplicado el mensaje?

Esos logros y esas formas de gobernar, palpables y hasta auditables, son las que “vende” Toño Astiazarán, y que la gente empieza a calibrar como totalmente factibles y aplicables acá en el sur. Por eso le digo, estimado lector, que el mensaje “conecta” y seguramente seguirá sumando partidarios.

En suma, pues, Toño volvió al sur del estado con un mensaje claro y macizo, pero a fuerza de ser sinceros, sus operadores políticos en la región, con Manuel Bustamante a la cabeza en el séptimo distrito, le siguen quedando a deber.

Siguen apareciendo por ahí anacrónicos expertos de la simulación y el autoelogio, de esos que se tiran largos para quedar cortos.

La estatura de Toño como precandidato y su mensaje merecen llegar a más gente y a más sectores, y en esas tareas poco pueden aportar algunos cartuchos quemados que se aprestan más al abordaje que a sacar adelante la talacha.

Se pavonean de un poder de convocatoria que al final no pasa de lo farolero, pues terminan moviendo a las mismas caritas de siempre, dando como resultado asistencias que podrían ser mayores y más lucidoras.

Es cierto que en Huatabampo, por ejemplo, se dejaron ver por ahí ex alcaldes como Daniel Ibarra, Próspero Ibarra y Heliodoro Soto (padre), pero también lucieron por su ausencia Ramón “El Chavalo” Díaz y César Bleizeffer, que tienen lo suyo en cuanto a jalón de partidarios.

En lides como ésta todo suma, aunque quizás esté faltando más enjundia de quienes le están coordinando a Toño la operación de campo.

Y donde hay muchos generales pero poca tropa, malo está el cuento…