Advierten de un nuevo lago que podría desbordarse entre China y Nepal, donde ya se reportan casi 600 muertos

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Es posible que el cuerpo de agua recién formado en esa zona de los Himalayas desencadene más inundaciones, en especial en el puerto de Gyirong; autoridades informan que las labores de rescate no se han detenido

Mientras el conteo de víctimas por la riada en Nepal y China sube a más de 550 muertos y casi 2 mil 500 desaparecidos reportados, las autoridades de ambos países advirtieron que un lago recién formado está a punto de desbordarse y podría desencadenar nuevas inundaciones.

Las imágenes satelitales mostradas por la televisora estatal china CCTV parecen indicar que el lago recién formado está en la misma zona donde ocurrió el miércoles el desprendimiento glaciar que produjo la cadena de acontecimientos que causó daños catastróficos río abajo.

Por su parte, la autoridad de gestión de desastres de Nepal señaló que las imágenes satelitales y las evaluaciones preliminares indican que el río ha quedado bloqueado aguas arriba, creando un lago en crecimiento que podría reventar y provocar una inundación repentina río abajo.

CCTV informó este viernes por la mañana que la barrera del lago estaba a más de 10 kilómetros de distancia del Puerto de Gyirong, el paso fronterizo con Nepal que quedó cubierto por lodo y agua de la inundación.

Además, la emisora indicó que el lago estaba a una altitud de 2 mil 950 metros, unos mil metros (3 mil 280 pies) por encima del puerto de Gyirong, donde se están haciendo labores de rescate con el temor de una nueva inundación.

Según el personal experto que da seguimiento a la región del Himalaya, este nuevo “lago represado se formó por la avalancha de hielo y roca del 26 de agosto y ha comenzado a desaguar“, manifestó Qianggong Zhang, del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas.

El lago contiene una cantidad de agua equivalente a alrededor de mil 200 piscinas olímpicas, explicó Zhang, quien dirige el área de riesgos climáticos y ambientales en el grupo de investigación climática con sede en Katmandú. También señaló que el colapso glaciar del miércoles dio lugar a la formación de varios cuerpos de agua más pequeños.

Labores de rescate y puentes portátiles

Las labores de rescate, aunque ya vayan casi contra reloj y con el miedo de una nueva riada, no se han detenido en la zona fronteriza entre Nepal y la región autónoma del Tíbet (China) donde el miércoles se produjo una gran riada que deja por el momento más de 550 muertos y casi 2 mil 500 desaparecidos reportados.

China retomó las labores de rescate este viernes, después de que fueran suspendidas temporalmente por el desbordamiento paulatino de una represa natural formada por la acumulación de lodo y rocas tras la riada, aunque el miedo a un nueva crecida repentina sigue presente, por lo que las autoridades piden precaución.

Mientras, Nepal ha pedido formalmente a India y China la entrega e instalación urgente de 42 puentes portátiles para reabrir el tráfico terrestre en las áreas más afectadas y poder ubicar a personas que han quedado incomunicadas por la riada.

Nepal ha informado de 579 cuerpos rescatados, mientras que China ha elevado a cinco los muertos en el lado tibetano, lo que hace un balance de 584; sin embargo, no hay constancia de coordinación entre ambas partes para cotejar las cifras.

Además, en las últimas horas las autoridades nepalíes elevaron drásticamente la cifra de personas con paradero desconocido a mil 924, entre los que hay 933 empleados de centrales hidroeléctricas, más de un centenar de efectivos de las fuerzas de seguridad y personal aduanero, y 622 turistas: 473 extranjeros y 149 nepalíes de residencia exterior, además de ciudadanos locales.

Las fuerzas de seguridad y la Policía Turística de Nepal han logrado evacuar a 129 visitantes extranjeros en las zonas afectadas hasta el momento, según la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres. En total, Nepal ha rescatado 4 mil 451 personas.

Según la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja (FICR), unas 93 mil personas pueden haber resultado afectadas, aunque las organizaciones de ayuda todavía no han llegado a ciertas áreas inundadas, por lo que esa cifra podría aumentar.