Mundial 2026: España disputará su undécima final de un gran torneo

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La Roja peleará por su séptimo título en su segunda final de una Copa del Mundo

España se encuentra a las puertas de una nueva página dorada en su historia futbolística. Con la clasificación para la gran final del Mundial de México, Estados Unidos y Canadá 2026 del próximo domingo, la selección nacional española se prepara para intentar engrosar un palmarés que ya es referente en la historia del juego. El equipo dirigido por Luis de la Fuente busca un nuevo trofeo para sus vitrinas, así como consolidar la hegemonía de un grupo que ha demostrado ser un ejemplo de consistencia y éxito en el futbol del primer cuarto del siglo XXI.

El historial de La Roja en torneo de Europa o Mundiales es de respeto. España cuenta con cuatro títulos continentales, hitos que marcaron generaciones: la Eurocopa de 1964 (victoria por 2-1 ante la URSS), el ciclo glorioso de 2008 (1-0 ante Alemania) y 2012 

(4-0 ante Italia), y la reciente conquista de 2024 frente a Inglaterra (2-1). 

A este palmarés se suma la Liga de Naciones de 2023, conquistada en una tanda de penaltis agónica frente a Croacia, demostrando que este equipo sabe ganar incluso bajo la máxima presión. El Mundial de Sudáfrica 2010 supuso una joya exquisita.

La cita del domingo en Nueva York-Nueva Jersey marcará la undécima final de una gran competencia para España. Hasta la fecha, el balance es notablemente positivo, aunque ha habido amargos tropiezos que forman parte de la maduración del equipo. España ha caído en cuatro finales previas: la Eurocopa de 1984 contra Francia, la Liga de Naciones de 2021 (también ante los galos) y 2025 (frente a Portugal), y la recordada Copa Confederaciones de 2013 ante Brasil.

Pero el éxito actual es inseparable de la figura de Luis de la Fuente. Desde su llegada al cargo, en diciembre de 2022, el técnico riojano ha guiado a la selección a cuatro finales de alto nivel, incluyendo las últimas ediciones de la Nations League y la Eurocopa de 2024. Su capacidad para imprimir un sello de identidad propio ha convertido a la selección en una máquina competitiva, capaz de adaptarse a cualquier escenario. Además de disputar el título del mundo, España busca reafirmar su condición de potencia futbolera del siglo XXI.