infobae
Según informó el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), del total de las viviendas entregadas, 58 corresponden a apartamentos de cuatro habitaciones y 29 a unidades de dos habitaciones, destinadas a familias que perdieron sus hogares como consecuencia del desastre
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, entregó este lunes 87 nuevas viviendas a familias afectadas por el doble terremoto del 24 de junio, que dejó miles de damnificados, con especial impacto en el estado de La Guaira. Durante el acto, realizado en Ciudad Tiuna, en Caracas, la dirigente ratificó el compromiso de ampliar el plan habitacional y aseguró que antes de finalizar el año el Gobierno entregará al menos 4.000 viviendas adicionales.
Según informó el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), del total de las viviendas entregadas, 58 corresponden a apartamentos de cuatro habitaciones y 29 a unidades de dos habitaciones, destinadas a familias que perdieron sus hogares como consecuencia del desastre.
Durante la actividad, Delcy Rodríguez estuvo acompañada por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, y otras autoridades nacionales. Allí reiteró la meta fijada por el Ejecutivo para los próximos meses y afirmó: “De aquí a finales de año, estaremos entregando por lo menos 4.000 viviendas para 4.000 familias. Eso sin contar lo que vamos a hacer y construir nuevo”.
La mandataria también informó que el Gobierno prepara nuevos terrenos para ampliar el programa habitacional destinado a los damnificados. En ese sentido, sostuvo que existe coordinación entre las distintas instancias del Estado para acelerar las soluciones habitacionales.
“Todos puedan tener su vivienda”, expresó Rodríguez al referirse al trabajo conjunto entre autoridades nacionales y locales para responder a las necesidades de las familias afectadas por el sismo.
Además del programa de construcción de viviendas, la presidenta encargada se refirió a las medidas orientadas a impulsar el mercado inmobiliario. En ese contexto, estimó que alrededor de 400.000 viviendas serán incorporadas al mercado de alquiler tras la aprobación, el pasado viernes, de una nueva ley de arrendamiento sancionada por el Parlamento.
La iniciativa forma parte de un conjunto de medidas que el Gobierno anunció durante las últimas semanas para facilitar el acceso a una vivienda. Entre ellas figura un esquema de financiamiento que combinará subsidios estatales con créditos otorgados por la banca pública y privada.
La semana pasada, Delcy Rodríguez informó que las entidades financieras concederán créditos para la compra de viviendas bajo un sistema escalonado de subsidios.
De acuerdo con el mecanismo anunciado, las viviendas con un valor de hasta 70.000 dólares recibirán un subsidio estatal equivalente al 80% de su precio. El 20% restante será financiado mediante un crédito con un plazo de 25 años, que deberá cancelar el beneficiario.
En el caso de las viviendas cuyo valor supere los 70.000 dólares y alcance hasta 100.000 dólares, el Gobierno cubrirá el 50% del costo, mientras que el porcentaje restante también será financiado mediante un crédito a 25 años.
El plan habitacional forma parte de la respuesta oficial tras el doble terremoto que sacudió Venezuela el pasado 24 de junio y que provocó graves daños en infraestructura, viviendas y edificios públicos.
El jueves pasado, Jorge Rodríguez informó que comenzó la construcción de 1.875 viviendas destinadas a familias afectadas por el desastre natural. En esa oportunidad precisó que el último balance oficial contabilizó 17.907 personas sin hogar.
Semanas antes, el presidente del Parlamento había señalado que las estimaciones preliminares indicaban la necesidad de construir 25.000 viviendas para atender a todas las familias perjudicadas por los terremotos.
El proceso de entrega de casas comenzó el 20 de julio, cuando el Gobierno adjudicó las primeras 240 viviendas a familias damnificadas por el movimiento telúrico.
Según el último balance oficial, difundido el 24 de julio, el doble terremoto de magnitudes 7,2 y 7,5 dejó 856 edificios afectados, de los cuales 190 colapsaron, además de 23.811 personas que permanecen en campamentos transitorios a la espera de una solución habitacional definitiva.
A la dimensión social de la emergencia se suma el impacto económico. El Banco Mundial estimó que los daños físicos ocasionados por los dos terremotos ascienden a 19.600 millones de dólares, una cifra que refleja la magnitud de la reconstrucción que afronta el país.




































