“Es como una zona de guerra”: piden a Trump declarar emergencia por incendios en el estado de Washington

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Spokane y sus alrededores, la segunda ciudad más grande del estado, son algunos de los puntos con más destrucción en la historia de la entidad y han emitido la solicitud al gobierno

Este lunes, algunos residentes regresaron a sus vecindarios devastados en el este del estado de Washington para encontrar sus casas destruidas por los incendios forestales que estallaron en la zona durante el fin de semana. Otros no pudieron regresar porque aún no es seguro que lo hagan.

“Cientos de personas perdieron sus hogares y granjas por completo, y muchas de ellas tienen prohibido regresar a sus casas o vecindarios mientras las cuadrillas continúan extinguiendo brasas humeantes”, escribió la delegación congresional del estado en una solicitud al presidente Donald Trump que apruebe una declaratoria de emergencia.

Los incendios en Spokane y sus alrededores, la segunda ciudad más grande del estado, son algunos de los más destructivos en la historia de la entidad. Unas 700 estructuras quedaron destruidas —una cifra que se tiene previsto que aumente— y las órdenes de evacuación abarcaban a alrededor de 67 mil personas. La causa de los incendios está siendo investigada.

Hasta este lunes, las llamas atravesaron caminos y ríos y han consumido alrededor de 32 kilómetros cuadrados. El cielo se llenó de humo y bruma. La llegada de vientos más calmados y temperaturas más bajas ayudó a los bomberos, pero se ha pronosticado que el calor y las condiciones áridas regresen para mediados de la semana.

En un vecindario de Spokane se podían ver vehículos calcinados, un bote retorcido por el calor y contenedores de basura derretidos. Al otro lado de la calle, los jardines y casas quedaron intactos mientras los residentes continuaban usando mangueras o aspersores para regar sus propiedades.

Miriam y Daniel Sim, ambos de 76 años, regresaron al vecindario. Miriam se cubría la boca con la mano mientras observaba las ruinas de la casa donde habían vivido desde 2005.

“Es como una zona de guerra”, dijo Miriam. ” No hay nada que salvar”.

“A nuestra edad, ¿queremos reconstruir?”, se preguntó su esposo.

Sin reportes de muertos o heridos de gravedad

El cabo Mark Gregory, portavoz del Departamento de Policía del condado de Spokane, dijo que, en un principio, el condado recibió casi 300 reportes de personas desaparecidas, pero para el lunes la lista se había reducido a 14. Esos reportes probablemente son de personas que no habían estado en contacto y no de personas que en realidad estuvieran desaparecidas o en peligro. Allen y Kimberley Sather ante la vivienda que arriendan en W. Indian Trail Road, que ardió en un incendio forestal en Spokane, Washington, el domingo 2 de agosto de 2026. Crédito: AP

Además, los incendios no estaban contenidos en absoluto, informó Courtney James, portavoz del Departamento de Recursos Naturales del estado de Washington.

El oeste de Estados Unidos ha registrado una enorme cantidad de incendios forestales que han puesto al límite la capacidad de las agencias federales, estatales y locales. En todo el estado se han consumido al menos mil kilómetros cuadrados, mientras enfrenta una sequía severa y una escasa capa de nieve.

Viviendas, autos y pertenencias perdidos en las llamas

Angela y Wayde Deatherage, ambos de 49 años, evacuaron su residencia junto con su hijo poco después de las 3 de la tarde del sábado, llevando consigo algunos contenedores con fotos familiares y anillos heredados, pero no mucho más. Unos 30 minutos después, su cámara de seguridad empezó a enviar notificaciones del incendio al teléfono de Angela.

Wayde Deatherage regresó al anochecer. Se detuvo al final de la calle y llamó a su esposa: “Nuestra casa ya no existe”.

Pero Deatherage no se quedó de brazos cruzados. Apuntaló una manguera en otra casa para rociar la propiedad. Esa casa sobrevivió. La pareja regresó a su propiedad el domingo.

“Es sólo ceniza”, dijo Angela Deatherage sobre la casa donde habían vivido desde hace casi 22 años. “Es como si nuestra casa se hubiera hundido en el sótano. Tantas personas lo perdimos todo”.

Pastizales en llamas en partes de Idaho, Oregon y Utah

Spokane no era, ni de lejos, el único lugar que luchaba por contener los incendios.

La caída de un rayo provocó un incendio que ha consumido unos mil 370 kilómetros cuadrados en el oeste de Idaho y el este de Oregon, y la conflagración seguía creciendo el lunes. La zona alberga ranchos ganaderos, y las autoridades dijeron que el fuego amenaza más de 600 viviendas y 800 estructuras adicionales.

En el centro de Utah, un incendio aumentó cuatro veces su tamaño durante el fin de semana hasta alcanzar los 282 kilómetros cuadrados para la tarde del lunes. Más de 100 reses han muerto, según las fuerzas del orden.

Las autoridades informaron que los fuertes vientos contribuyeron a que las llamas saltaran las líneas de contención, pero que el avance hacia Fillmore — una localidad de unos 2 mil 600 habitantes y sede del condado de Millard— se desaceleró. El domingo por la noche se ordenó la evacuación de la parte sur de la localidad, y los reclusos de la cárcel del condado fueron trasladados.