El régimen de Irán nombró a un militar sancionado por Estados Unidos como nuevo jefe del Estado Mayor

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El general Ali Abdolahi reemplaza a Abdolrahim Musavi, muerto en un ataque aéreo de Estados Unidos e Israel, en la mayor reestructuración de la cúpula iraní desde el inicio del conflicto

El líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Khamenei, nombró este lunes al mayor general Ali Abdolahi como nuevo jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, dentro de una amplia reorganización de la cúpula militar y de seguridad del país. El nombramiento se suma a otros cinco altos cargos designados por decreto en las últimas horas.

Abdolahi comandaba hasta ahora el Cuartel General Central Jatam al Anbiya, una de las estructuras operativas más relevantes del Ejército iraní, y está sancionado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Entre 2005 y 2013, durante la presidencia de Mahmud Ahmadineyad, ejerció como gobernador provincial y viceministro del Interior para asuntos de seguridad.

El nuevo jefe del Estado Mayor sustituye a Abdolrahim Musavi, muerto en un ataque aéreo de Estados Unidos e Israel dentro de la ofensiva lanzada contra Irán el 28 de febrero de 2026. Musavi llevaba apenas unos meses en el cargo, tras la muerte en bombardeos israelíes de sus dos predecesores inmediatos, Mohammad Hossein Bagheri y Ali Shadmani.

Khamenei nombró asimismo al general de brigada Kiomars Heidari, antiguo comandante de las Fuerzas Terrestres del Ejército, como jefe adjunto del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas. El decreto encarga a Heidari reforzar las capacidades defensivas del país y atender las necesidades logísticas de las tropas, de acuerdo con IRNA.

La reorganización alcanzó también a la Guardia Revolucionaria y a la fuerza paramilitar Basij. Ahmad Vahidi fue confirmado como comandante en jefe del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica, en sustitución de Mohammad Pakpour, muerto igualmente en los bombardeos de finales de febrero. Mustafa Izadi asumió como subcomandante en jefe y el almirante Ali Azmaei quedó al frente de la Armada del CGRI, en lugar de Alireza Tangsiri, comandante naval abatido por Israel el 26 de marzo cuando dirigía las operaciones iraníes en el estrecho de Ormuz.

Por su parte, Hosein Taeb, ex jefe de la Organización de Inteligencia de la Guardia Revolucionaria, fue puesto al mando de la fuerza Basij en reemplazo de Golamreza Soleimani, comandante paramilitar asesinado el 17 de marzo en un ataque nocturno contra la cúpula del régimen que también acabó con la vida del entonces secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani.

Los nombramientos se producen cinco meses después del inicio de la guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel, un conflicto que dejó diezmada la cadena de mando militar iraní, incluida la muerte del propio ayatolá Ali Khamenei en los bombardeos. Su hijo, Mojtaba Khamenei, fue proclamado nuevo líder supremo el 8 de marzo y no ha vuelto a aparecer en público desde entonces, por lo que sus decisiones se han conocido a través de decretos y publicaciones en redes sociales oficiales.

La ofensiva, iniciada el 28 de febrero, eliminó en sus primeras semanas a buena parte de la primera línea de mando militar, de la Guardia Revolucionaria y del aparato de inteligencia iraní. Israel ha reivindicado públicamente estas acciones como parte de una estrategia declarada de “descabezar” al régimen.

Horas antes, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, había designado a Mohsen Rezaei, excomandante de la Guardia Revolucionaria, como nuevo secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, en sustitución de Larijani.

La renovación casi completa de la cúpula militar iraní evidencia hasta qué punto el conflicto ha erosionado el mando tradicional de las fuerzas armadas del país. Los nombres elegidos por Mojtaba Khamenei combinan experiencia técnica con una probada lealtad al aparato de seguridad heredado de su padre, un criterio que previsiblemente marcará el rumbo militar de Irán en la fase que se abre tras cinco meses de guerra abierta con Washington y Tel Aviv.